martes, 4 de mayo de 2010

NO PUDO SER: CRÓNICA DEL ABANDONO


Esta vez no hubo camiseta de finisher ni aplausos en la llegada. Tan solo silencio. Nadie en meta esperando. Solo el coche de la organización que me había traído de vuelta, alejándose en la oscuridad mientras yo me arrastraba y a duras penas conseguía alcanzar el mio para abrir la puerta entre temblores de frio. Sabor amargo, frustración y rabia. Se acabó la aventura.


El viernes a las 23.00h tomábamos la salida un grupo de unos 80 corredores. Mochila preparada, zapatillas ajustadas, bastones en las manos, todo listo para empezar. Por delante un mundo por recorrer: Els Plans, Aitana, Puig Campana, Serrella, Benicadell y Montcabrer. Tres sierras que atravesar: Aitana, Serrella y Mariola. De Alcoi a Sella, Finestrat, Guadalest, Fageca, Beniarres, Agrés y de nuevo Alcoi. La Via Verde nos conduciría a través de los primeros túneles hacia la montaña. Se trata de la I UTMDA: Ultra Trail Muntanyes d’Alacant, una travesía de montaña de 160km, 7500m de desnivel positivo acumulado, a realizar en menos de 40 horas.


Salí con muy buena compañía, Antonio y Raimundo, compañeros de Alfondeguilla-Javalambre y Gr10-Xtrem, y casi sin darnos cuenta nos plantamos en Aitana, y de ahí a Sella en un suspiro, alrededor de las 8h'. El Coll del Pouet, Finestrat, calor, calor, otra vez Coll del Pouet... Sin embargo ahora los km pasaban muy despacio y las horas muy deprisa. Guadalest nunca llegaba y Raimundo no soportaba más los problemas en los pies. Al final, con Guadalest al fondo del valle, Raimundo nos pide que sigamos, que él abandona. Nos vamos adelantando Antonio y yo, y por fin llegamos a Guadalest, serían alrededor de las 15h. En las montañas de enfrente (creo que la Serrella) se ven nubes amenazantes, me preocupa bastante. Dudo..., me asustan las tormentas en montaña... los rayos... Por fin me decido y continuamos, justo cuando entra Raimundo. Nos despedimos de nuevo, nos desea suerte y salimos de Guadalest. A los 10 minutos empieza a llover. Se oyen truenos de fondo. Un rayo cruza el cielo en horizontal. Otro cae en picado. La tormenta está lejos, pero vamos hacia ella. Llueve cada vez más espeso y con algo de granizo. Nada que ver con lo que ocurrió en Fageca, a nosotros nos cogió mucho más suave. Seguimos avanzando hacia la subida "infinita", el desnivel más pronunciado de toda la carrera. Antonio y yo avanzabamos a buen paso, por la pista de asfalto, cemento y finalmente tierra y barro.


Por fin llegamos al control de Castellet y allí nos contaron la tormenta salvaje, los abandonos de las dos chicas que nos habían pasado y lo que habían padecido bajo la tormenta en el control, teniendo que resguardarse donde pudieron. Recuperamos fuerzas y, creo que alrededor de las 18.30 continuamos. Ya teníamos la sensación de que eramos prácticamente los últimos, que la tormenta había sacado de carrera a un monton de corredores. Seguimos con la subida hasta coronar la Serrella entre nubes y algún trueno. Había momentos que costaba ver las cintas, pero en ningún momento tuvimos la sensación de perdernos. Alcanzar la cima fue emocionante con las vistas espectaculares a ambos lados. Emprendimos la bajada con la esperanza de ver pronto Facheca, pero... Fageca nunca llegaba. Detras de una bajada venía otra subida. Si había un collado y un pico, no lo dudes, el camino iba por el pico, no por el collado. Tras este continuo rompepiernas alcanzamos la Cava de la Neu, un paraje excepcional que aun en el estado en que me encontraba lo disfruté como el que más.

Otra bajada más, y Antonio que se iba adelantando poco a poco se gira, justo al comienzo de la bajada y me mira. Comprendo la mirada, y me decido a hablar: “Antonio, sigue tú, yo me quedo en Facheca.”


La decisión está tomada. No estoy desfallecido. No me he mojado porque llevo muy buen chubasquero. Los pies están aguantando muy bien, de hecho no tengo ninguna molestia de importancia. Tampoco tengo problemas de estómago, ni torceduras, ni golpes ni nada. Solo es miedo. Miedo a 60 kilómetros subiendo al Benicadell, al Montcabrer, a pasar otra noche con riesgo de tormentas, piedra, niebla, a perderme...

Antonio se va alejando y yo continúo con la bajada, poco a poco, aún a hora y media de Fageca. La senda es endiablada y el avance lentisimo, pero como siempre, después de la tormenta sale el sol, y vuelven los ánimos. El camino precioso, ahora que me he quedado solo me lo tomo con mucha calma y voy disfrutando de cada rincón, de cada montaña. Por fin aparece Fageca al fondo del valle, pero la senda se alarga sin fin. A pesar del barro y de los montones de granizo avanzo bastante rápido, incluso me permito correr en los tramos suaves y en las bajadas, y antes de oscurecer llego al pueblo.


En parte sensación de victoria por haber llegado hasta aquí, y en parte tristeza por la decisión tomada. De lo cual ya no tengo ninguna duda, es más, me he sentido mucho más tranquilo y he disfrutado del último tramo. ¿Podía haber continuado? Seguro que sí. Pero, ¿hasta donde? Y, ¿en qué condiciones? De lo que estoy seguro es que no me atreví. No me sentí capaz de afrontar una segunda noche, solo, con riesgo de tormenta, ropa mojada y bastante agotado fisicamente.


En fin, siento el rollo pero me he quitado un peso de encima. Y además, pese a la frustración del abandono (no os diré lo que sentía cuando, desde mi coche, descansando antes de volver a casa, oía los aplausos a los finishers, a las 2, a las 3, a las 4 de la madrugada... ) me siento contento de la decisión tomada, ya que, estoy más seguro que nunca, que no hubiera llegado a meta.


¡Nos vemos en la próxima!

16 comentarios:

Pablo dijo...

Tio, eres un crack. Y estoy orgulloso de la elección que hiciste en ese momento. Todo tiene un límite y se debe de hacer para disfrutar. En el momento en que se convierte en sufrimiento y miedo deja de tener sentido. Otro año será. Ánimo y a por la próxima.

Ferrato dijo...

Dani, ya sabes el dicho ese de que una retirada a tiempo es una victoria segura.

No te has lesionado, has podido disfrutar de lo recorrido y, qué quieres que te diga, te has marcado un entrenamiento de narices.

En cuanto al miedo.... cre que jamás me plantearé algo más de 100 ó 110 km. Te entiendo perfectamente.

Un abrazo y a seguir con los objetivos.

Daniel dijo...

Gracias Pablo, Fer, así es, cuando el destino está en tus manos, es el momento de dirigirlo por donde debe ir, y eso, creo que es lo que he hecho. Ahora bien, si cuando empecé a correr me hubieran dicho que haría travesías de 100km, hubiera pensado que me estaban tomando el pelo. Sin embargo, ahora las hago y además me planteo ultras de 160km. ¿No creeis que todo es relativo? Hace falta más preparación física, más pruebas nocturnas en solitario, y un poco más de cuidado en el equipo para evitar llevar peso de más, mantenerlo seco en la mochila, etc.
Quiero decir que no solo no es imposible, sino que no es descabellado. Quizás sea demasiado exigente en tiempo de dedicación, y por eso este tipo de pruebas tendrán que esperar. Por el momento, como bien dices Fer, ha sido una muy buena experiencia. Y Pablo, ya me conoces, y lo adivinas muy bien, ¡a por la próxima!

JoseMa dijo...

Dani, eres un campeón. Lo importante es que has disfrutado el recorrido que has realizado, ahora a descansar y pensar en el próximo objetivo.

Jose María

JanuskieZ dijo...

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Anónimo dijo...

Hola Dani, soy Paco(AGUT)hablamos poco antes de salir, se me ponen los pelos de punta al leerte y es que recuerdo perfectamente cada segundo alli vivido, al final consegui llegar con muchisimo esfuerzo ya que hice el camino solo desde Fageca a meta.
ANIMO y ahora a descansar y por la proxima jejeje!!

SALUDOS ULTRAS, y encantado de conocerte.

Anónimo dijo...

Hola Dani, soy Paco(AGUT)hablamos poco antes de salir, se me ponen los pelos de punta al leerte y es que recuerdo perfectamente cada segundo alli vivido, al final consegui llegar con muchisimo esfuerzo ya que hice el camino solo desde Fageca a meta.
ANIMO y ahora a descansar y por la proxima jejeje!!

SALUDOS ULTRAS, y encantado de conocerte.

Anónimo dijo...

Dani:
Felicidades.
Sólo el hecho de enfrentarse a 160 kms en las montañas, me parece de una valentía increíble. Si además, le añades la tormenta, la noche, duras condiciones, ya ......
Mucho ánimo, a sobreponerse y a por la próxima. :-)
Un abrazo.
Erci

Daniel dijo...

Jose Maria, Paco, Eric, gracias por vuestros comentarios, no os imagináis lo que significan para mi.

Paco (Agut), de Fageca a meta era un mundo todavía, ¡los que seguisteis estáis hechos de una pasta especial! ¡Enhorabuena!

Eric, gracias por estar pendientes de mi, me alegró ver el mensaje.

¡Un abrazo a todos!

Javi Calvo dijo...

Dani, ya hablamos un poco en Madrid. Realmente ha fallado la mente, más que el cuerpo. Y es que, esas pruebas tan extremas necesitan un entreno especial: participar en alguna para saber a qué te vas a enfrentar. Esta ha sido tu primera. La siguiente ya tendrás una referencia muy válida.
Y digo extrema no sólo por la dureza del recorrido, la duración, la climatología, la noche.... si no porque además te toca enfrentarte a ello prácticamente en solitario....
En todo caso, y precisamente por todo ello te admiro sólo por haberlo intentado.

Un fuerte abrazo
Javi

Miguel dijo...

Muchos animos Dani!!

No sólo de las pruebas en que somos finishers aprendemos....a titulo particular, he aprendido mas de aquellas pruebas en las que por un motivo u otro me ha tocado parar...son experiencias que nos curten y que sirven para afrontar con mas garantias futuros retos.

"Recarga" pilas, asimila todo lo bueno que acompaña a las Ultras y....jeje....a por la próxima!!

ANIMO CAMPEON!!

Daniel dijo...

Gracias Javi, Miguel, el pricipal fallo fue pensar que sería una extensión de las ultras de 100, y no es así. Es otro mundo, es un salto en resistencia física y mental.

Bueno, al cabo de una semana tengo que decir que la montaña es muy agradecida. Recuperación completa, nada que ver con las exigentes carreras "cortas", donde nos rompemos tanto por dentro y tardamos semanas y a veces meses en recuperarnos.

Miguel, enhorabuena por tu CBXR, ¡eso sí es disfrutar! Hiciste un carrerón donde la dureza está en el "día tras día", sin dejar tiempo al cuerpo para recuperar.

Javi, ¡afina las bielas que lo tuyo ya está aquí! Los 10000 del Soplao te esperan, y por lo que me has dicho no les das tregua. ¡¡Ánimo y a por todas!!

Antonio Arias dijo...

Hola Dani: buen relato, emocionante. te deseo mucha suerte para las próximas que seguro que las hay. Quiero comentarte que Raimundo y yo nos hemos apuntado a la ultratrail de l'alt maestrat. Ya te comentaré como nos va.
Adios
Antonio

Daniel dijo...

Hola Antonio, adelante con el Alt Maestrat! Un saludo, y también para Raimundo! Suerte!

Domingo dijo...

Hola Antonio,he leído tu historia en relación al Ultra-Trail Muntanyes d´Alacant y me parece una auténtica pasada el simple echo de tomar la salida. Estoy pensando empezar a correr carreras de este tipo pero soy novato y debo empezar por pruebas técnicamente más sencillas. Gracias por la motivación que tus comentarios provocan en mi. No pierdas esa ilusión por lo que es evidente que forma parte de ti. Gracias y mucha suerte. Domi

Daniel dijo...

Gracias a ti Domi, y me alegro de que sientas ganas de meterte en estos fregaos. Por cierto, Antonio era mi compi, ¡yo soy Dani!
Un saludo y gracias por los ánimos.