jueves, 31 de diciembre de 2009

3.500 KILÓMETROS



Podría ser desde Valencia a Moscú, 3.500 kilómetros y 330 horas dedicadas durante todo el año a correr, por montaña y por asfalto, en carreras y entrenamientos, casi siempre en ruta y algunas pocas veces en pistas de atletismo.

Maratón de Valencia, Marató de Borriol, Marató i mitja, Nuria-Queralt, CMA Javalambre Trangoworld, Media Maratón Castellón, Media Maratón Valencia y Maratón Espadán, es la lista de veces que me he calzado el dorsal.
Se acabó 2009, un año muy disfrutado y muy disputado en las carreras. Con retos cumplidos con éxito y otros no tanto. Me acordaré mucho tiempo de la Mim 2009, con la marca 7h28’ conseguida tras la trepidante llegada a meta. En el apartado de aventura recordaré también la Nuria-Queralt y la CMA Javalambre Trangoworld, dos travesías saboreadas piedra a piedra, kilómetro a kilómetro, a través de la oscuridad, de la tormenta, del frio del amanecer o de la incertidumbre de la soledad. Respecto a las maratones de montaña, en Borriol el exceso de confianza me retrasó a unas tristes más de 6 horas, y en Espadán ocurrió todo lo contrario: la tensión por conseguir marca me llevó casi al fiasco al tener que arrastrarme los últimos kilómetros para lograr el ansiado sub 5h.

En el asfalto hubo un buen comienzo: la Maratón de Valencia se saldo con la marca de 3h18, mejorando en 10’ la anterior, pero con un final agónico arrastrándome entre la marea de corredores que me iba superando. Sin embargo, las medias de Castellón y Valencia, con 1h30 y 1h28, me dejaron demasiado lejos del deseado 1h25 que quedará pendiente para otro año. Arañando solo unos segundos a la marca del año pasado, no acabo de sacar rendimiento al esfuerzo de los entrenamientos.

El rio en Valencia, desde el Parque de Cabecera hasta la Ciudad de las Ciencias, el nuevo recorrido por el futuro parque fluvial, unos días en Pirineos, desde Castejón de Sos hacia El Solano, también en Alicante, por el paseo marítimo desde San Juan hasta El Campello, y el último descubrimiento, las pistas de atletismo del rio, han sido los escenarios de los kilómetros recorridos durante todo 2009.

Quizá sea un lujo excesivo dedicar, entre carreras y entrenamientos, casi una hora diaría a correr. Después del sexto año de corredor sigo sintiendo cierta culpabilidad en el hecho de disfrutar por ello. Sobre todo en las carreras de día completo, y a veces con noche incluida, con la familia esperándome en casa. Es el sabor amargo del “papi, papi, ¿dónde has estado?” el que puede que algún día me haga dejar de correr.

6 comentarios:

Miguel dijo...

GRAN AÑO DANI!!!.....
....y disfrutando de la afición, que es lo que nos motiva :))

Te deseo un 2010 mejor todavia!!

SALUD, FUERZA Y....ANIMO!!!


Pd. nada es perfecto Dani,todo tiene un precio y lo que comentas en el último parrafo es el precio que debemos pagar por nuestra afición.

Daniel dijo...

Gracias Miguel, razón tienes en lo del precio, así que se trata de encontrar la medida justa.
¡¡MUCHAS FELICIDADES Y KILÓMETROS PARA 2010!!

Ferrato dijo...

¿3500 km? Vaya, sí que has ido lejos. jajaja. Buen año, Dani. Te deseo más de lo mismo para este 2010.

Y con un poco de suerte... los niños se van haciendo mayores y comprenden esa afición que compartimos...

Un abrazo

Daniel dijo...

¡Ya ves Fer, tantos kilómetros para estar en el mismo sitio!

¡¡Y sí, por favor, que se hagan mayores, aunque solo sea para dejar de preguntarme si he ganado!!

Si no hablamos antes, mucha suerte para el sorteo de la UTMB, o CCC, o las dos, aunque te estás poniendo un calendario completito...

Anónimo dijo...

Dani, podrías planificar algunas pruebas estratégicas a las que puedas asistir a con familia en plan turismo. Como haces en verano en Pirineo pero por toda España. (ejemplo: El Soplao, Galarleiz... jeje...)
Me comente!

Javi

Daniel dijo...

No vas desencaminado Javi, es cuestión de planificar un poquito...
Ya veremos lo que se puede preparar, un saludo.